EL ÁNGEL CAÍDO 5, de Peter David y J. K. Woodward.
Publicado por Mon Petit Renard on Agosto 2, 2007

Llegamos a la quinta entrega de esta interesante serie -ya comentada en este blog- escrita por el incombustible Peter David, y en esta ocasión nos encontramos con dos novedades que tienen su importancia. El primero y más obvio es la sustitución del que había sido el dibujante hasta el momento y cocreador del personaje, nuestro David López, por el artista J. K. Woodward. López ha estado últimamente dibujando de forma más que excelente la serie de Catwoman, tal y como podemos comprobar en los números que han comenzado a editarse recientemente en nuestro país, y que considero más que recomendables para los aficionados al género. Su sustituto, Woodward, destaca a primera vista por realizar las páginas pintadas; la técnica empleada, según él mismo explica en unas páginas que vienen como extra al final del tomo, consiste básicamente en una combinación de gouache y aerógrafo, con algún retoque digital y un resultado bastante vistoso. Hay que reconocer que sus páginas son bastante bonitas -sólo hay que ver la preciosa portada del tomo-, aunque tal vez su narrativa, sin ser nefasta, me parece mejorable en algunos aspectos; por ejemplo, hay algunas elipsis un poco bruscas, algunas transiciones entre viñetas que rompen un poco el hilo. De todos modos, muy puntilloso hay que ponerse para no ver todos los rasgos interesantes de su dibujo: su composición es remarcable -fíjense por ejemplo en el detalle de variar el borde de las viñetas según la acción y el contexto-; sus personajes son expresivos; la ambientación, la atmósfera -tenue, misteriosa, evanescente- no puede resultar más apropiada para la serie; y el tono realista, casi fotográfico de las viñetas representa un cambio de perspectiva curioso respecto al dibujo que tenía la serie, mucho más “tradicional”. Como siempre, preferir uno u otro dependerá de gustos; si me preguntan, pues les digo que me encantan los dos, López y Woodward. Que sean diferentes no significa que sean incompatibles; cada uno en su estilo e parecen dos excelentes profesionales, y supongo que cada uno de ellos será más apropiado para un determinado tipo de historia que el otro.
El segundo de los cambios de los que hablaba al principio hace referencia a la editorial que publicó estos números en Estados Unidos, que ya no es DC, como en los anteriores, sino IDW. David explica en el prólogo algo de lo que se coció entre bastidores y cuáles eran las ideas que tenía para la serie de haber continuado en DC; supongo que ya nunca sabremos qué hubiera ocurrido de haber sido así, y si se hubiera revelado finalmente que Lee era Linda Danvers o no… Tampoco importa demasiado, supongo, mientras la historia sea buena. El caso es que, gracias a que los derechos del personaje pertenecen a sus creadores -una excepción en las series publicadas en DC, aunque éste era, afortunadamente, el caso-, David ha podido llevar a Bete Noire y sus habitantes a un nuevo hogar; la serie continúa publicándose a día de hoy, esperemos que por todo el tiempo que necesite David para contarnos toda la historia que el Ángel Caído y su entorno llevan dentro.
Sobre el contenido del tomo, pues David se dedica a dar un salto en el tiempo hacia adelante… y otro hacia atrás, haciéndonos ver el pasado de Lee, su origen y el por qué está donde está. Muchas son las cosas que ocurren en esta historia, algunas bastante importantes… la trama da un par de giros, y seguramente, a partir de ahora, las cosas no volverán a ser como antes. Y hasta aquí puedo contar…
David ha optado por introducir en la trama del tebeo una trama pseudobíblica algo enrevesada, metiéndose en terrenos algo pantanosos… Hacer estas cosas y no pifiarla demasiado suele ser complicado, y tampoco estoy seguro de que aquí se haya conseguido. Hay algunas cosas que me parecen algo discutibles -no desde el punto de vista de la creencia, sino simplemente desde el punto de vista de la historia en sí-, pero, conociendo al guionista, seguramente tiene pensadas cosas a bastante largo plazo y habrá que ver cómo hace avanzar las tramas y cómo aprovecha el nuevo escenario. Yo seguiré aquí para verlo, providencia mediante.
En fin, que la serie mantiene el interés que para mí tenía, con personajes carismáticos, diálogos bien construidos y una trama y entorno ricos y atractivos. El dibujo es, como mínimo, adecuado y bastante llamativo, y a mi desde luego me ha gustado bastante. Por otra parte, hay que llamar la atención sobre el hecho de que, frente al tratamiento que tuvo la serie en DC -que salió bajo la insignia de DC, pero con la etiqueta mature readers, lo que le dejó en una incómoda tierra de nadie-, aquí el tratamiento es ya descaradamente adulto -tal y como lo entienden los yanquis, esto es, con posiblidad de mostrar desnudos-, lo que supongo que ha redundado en la mejora de la definición argumental, alejada ya de juegos con la identidad de Lee, integraciones posibles en el universo superheroico de la casa de Superman, Batman y Wonder Woman y demás zarandajas. Esperemos que la colección continúe por el buen camino.
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